Sonsoles Ónega y Después del amor, Premio de Novela Fernando Lara: “El amor y solo el amor, puede con las resistencias y las arrasa con toda su virulencia”


·         Esta novela recrea la España de los años treinta, en un escenario complejo de guerras, exilio y falta de libertades

·         La historia recupera a dos personajes del pasado y su historia de amor, marcados por una época y por las dificultades de su tiempo

·        “Los zapatos de Carmen Trilla me han dolido a cada paso”

 

Las Palmas de Gran Canaria 03 de junio de 2018. La escritora y periodista madrileña, Sonsoles Ónega, estará presente en la XXX Feria del Libro de Las Palmas con una historia de amor, envuelta en un pasado convulso en España y en un trabajo de investigación minucioso, que devuelve a la vida a Carmen Trilla y Federico Escofet con Después del amor, su quinta novela.

Ganadora del Premio de Novela Fernando Lara 2017, Después del amor, ha sido fruto de tres años de trabajo de documentación y ambientación, un viaje recreado “gracias a la prensa de la época y algunos libros de crónicas periodísticas”.

A Carmen, la protagonista, un cruce de miradas le cambia la vida para siempre. En 1933 en un viaje en tren desde Barcelona, Federico Escofet, capitán del ejército, entra en su vida, la de una esposa atrapada en un matrimonio infeliz. Para Ónega “cerrar mi gira literaria en Las Palmas constituye un honor tremendo”.

La huella de esta historia dejó en los tres hijos de Carmen la señal del desarraigo, con un relato rescatado del olvido por Sonsoles Ónega. La escritora y periodista señala “esto va de una historia de amor que duele contar, los zapatos de Carmen Trilla no han sido fáciles de llevar y en más de una ocasión tenía que recomponerme tras escribir unas líneas”.

Tal y como ha explicado Ónega, “fueron las hijas de Carmen las que me contaron la historia” que luego completó “con el testimonio del biógrafo del propio Federico Escofet”, fuentes fundamentales “para poder reconstruir el relato vital de los protagonistas”. La familia de Carmen, “se separó de ella en 1939 y, aunque mantuvieron contacto epistolar, no volvieron a verla”, ha señalado.

Calzarse los zapatos de Carmen y pisar las calles, “me ha dolido en muchas páginas de la novela”, ha contado, “arrastrando sentimientos contradictorios de empatía con sus personajes, sin juzgarlos”, ya que esta tarea, ha destacado, “le corresponde a los lectores, Carmen era una mujer que luchaba sin saberlo”.

El personaje de Federico Escofet cuenta con una biografía y varias entradas en Google, en cambio, ha explicado Ónega, “los capítulos de amor con Carmen se escapan de su historia oficial” y es que “por algún motivo a su biógrafo no le dejaron contar que, cuando cruzó el exilio en el año treinta y nueve, una mujer le esperaba al otro lado de la frontera”.

Para Sonsoles Ónega “el papel de narradora se disfrazó de periodista y se revistió de esa obligación de no tomar partido por ningún bando político”, inclinándose su relato “del lado los que sufren”, ha confesado, “aquellos que se tuvieron que ir con sus casas embaladas en maletas y su sufrimiento en las furgonetas del exilio”.

Y es que, tal y como señala Sonsoles, “el amor y solo el amor, es un sentimiento universal que nos embriaga a todos por igual” y cuando llega “dan igual las resistencias, las arrasa con toda su virulencia”. Sin embargo, a ojos de Ónega “un elemento fundamental que se muestra protagonista en esta obra es la capacidad de la mujer al amar, la mujer siempre duda, y sin embargo, arriesga más al amar. Escofet fue enterrado con su familia, Carmen está enterrada sola y en su divorcio fue despojada de todo, incluida sus hijas”.

Un viaje al pasado de la Historia de España

Esta novela ganadora del Fernando Lara 2017, traslada al lector a la Cataluña de la década de los treinta, una época de cambio en España en la que “los sucesos del 6 de octubre de 1934 son el precedente inmediato de lo que estamos viviendo hoy en día en Cataluña”, ha detallado Ónega.

Este viaje al pasado ha rescatado de la Historia “el pulso territorial que la Generalitat planteó a la segunda república, que tiene algunas analogías con lo que estamos viviendo” pero con una diferencia fundamental, ha destacado, “la sociedad, las libertades y el autogobierno de la actual Cataluña” que a día de hoy “configuran un paisaje muy distinto al de los años del presidente Macià o del presidente Companys”.

Una mujer a contracorriente con su destino

Esta sociedad que retrata Sonsoles Ónega acerca al lector “una realidad en la que la mujer tiene que renunciar asus hijos por amor” y añade “se la juzga con severidad cuando rompe un matrimonio por un amante, cuando arriesga todo lo que tiene por vivir con él”, mientras a los hombres “se les consiente casi todo”, en una ecuación en la que “ellos podían… ellas, no”.

Este salto a la Barcelona de los años treinta, ha sido también un camino para la autora por “los avances de las mujeres que, en aquellos treinta, empezaron a escribir los primeros capítulos de sus derechos y libertades”.

 Una novela de “aprendizaje continuo”

Después del amor, ha confesado, “ha supuesto un aprendizaje continuo” que a nivel personal “ha apuntalado algunas creencias: no juzgues a una mujer que ama, todos deseamos levantarnos y ver el mundo con los ojos de aquel que tenemos al lado”, ha subrayado.

Cuando empecé a escribir no sabía si podría hacerlo, si llegaría al final”, ha relatado Ónega, “haberlo conseguido es una sensación comparable a acabar una carrera o conquistar el Everest” y en la cima” estaba el premio Fernando Lara”.

Sonsoles Ónega ya trabaja en una nueva historia, “esta vez contemporánea”, ha adelantado. “Nuestro siglo XXI es un magnífico escenario”, en el que la escritora y periodista escribe “sobre la mentira en tiempos mentirosos y cargados de espejismo”, y por supuesto, ha apuntado, “habrá amor, mucho amor”.