JAVIER RODRIGO: “ESPAÑA NO ES UNA COMUNIDAD ROTA PERO NI SIQUIERA SÉ SI ES UNA COMUNIDAD, LO QUE ESTÁ CLARO HAY FISURAS QUE SOLDAR”

 

  • La Feria del Libro ha inaugurado el ciclo ‘1939-2019: 80 años ¿Estamos en Paz?’, con una perspectiva global y literaria de la Guerra Civil en España.
  • Javier Rodrigo es coautor junto a David Alegre del primer libro que aborda en castellano una perspectiva global del fenómeno desde 1917 a 2017

 

Las Palmas de Gran Canaria, miércoles 1 de mayo de 2019.- La XXXI Feria del Libro de Las Palmas ha contado hoy con una jornada completa de mañana y tarde con más de una veintena de autores, que han dado vida a una cita literaria en el parque San Telmo, epicentro de la actividad cultural del día de hoy. En este segundo día de Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria, se ha inaugurado el ciclo ‘1939-2019: 80 años ¿Estamos en Paz?’ con la participación del escritor e investigador Javier Rodrigo.

Como experto en esta etapa clave en la historia de España, Rodrigo ha presentado ‘Comunidades rotas: Una historia global de las guerras civiles 1917-2017’ el primer libro que aborda en castellano una perspectiva global del fenómeno desde 1917 a 2017, que ha sido definido por su autor como “un siglo del terror y de genocidio, también en las guerras civiles”.

Tal y como ha expresado en la carpa Antonio Lozano ante un lleno de público “ésta la primera vez que se aborda el fenómeno y la historia global de la Guerra Civil”, que ha buscado “contextualizarla en un mapa internacional” a pesar de “tener una complejidad extrema”. Como ha señalado, en su obra “hemos investigado guerras revolucionarias y antirevolucionarias, guerras frías, entre otro tipo de conflictos” para poder llegar “a una definición del propio concepto de Guerra Civil” que divide en dos partes el trabajo de Rodrigo y Alegre.

Como ha indicado “la Guerra Civil es una obsesión” pero en este caso “el origen del libro es otro libro, que me llamó a preguntarme si las guerras civiles están vinculados con actos terroristas o atentados concretos”. A raíz de esta reflexión, “me llamó a abordar el tema, como parte de mi historia personal, marcada en mi infancia también de cierto modo por el atentado del 11 de diciembre de 1987 en el que murieron cinco niñas de mi edad contra la Casa Cuartel de Zaragoza”.

Las guerras civiles “son conflictos de civiles contra civiles, donde todos ponen muertos”, ha recordado. Éste “es el gran fenómeno bélico de la mitad del siglo XX, porque responden al formato bélico por antonomasia de la contemporaneidad”. Ante esta situación, ha dicho, “no es posible un país sin memoria”, sobre todo en España, que tiene un caso diferente, “un fascismo que se perpetúa y nace de una guerra interna en el país”. La excepcionalidad de España también se observa en el Valle de los Caídos “única tumba a un dictador de ese talante en Europa” y que sigue en pie.

En cuanto al contexto actual de España a nivel político, Rodrigo descarta una Guerra Civil porque “ha desaparecido el fascismo como utopía política que hace de la guerra su punto de referencia y que aspira al formato bélico y a una sociedad pura étnicamente”. Hay países que “están rescatando estas ideas de la tumba sellada o que pensábamos sellada de la antiespaña”, ha advertido. Aunque “es difícil predecir el futuro desde la ciencia social, si desde variables para anticipar un fenómeno de Guerra Civil” y a su juicio “estamos lejos de la posibilidad”.

En Cataluña “depende, ya que estuvimos en riesgo alrededor del 1-Octubre porque se podían dar conatos de enfrentamiento armado”, pero “por suerte no ha habido lugar a una escalada a pesar de que hay tensión retórica y violencia verbal”.

“Pagamos consecuencias de la Guerra Civil, y si tuviera un familiar en una cuneta lo tendría aún más claro”.

Como ha valorado, “España no es una comunidad rota pero ni siquiera sé si es una comunidad, lo que está claro hay fisuras que soldar”.

Para Rodrigo “las guerras civiles están mal trabajadas” en el punto de visto político, social, militar y global, que son perspectivas que como ha confesado pretende abordar el libro. En a Guerra Civil española, ha asegurado “intervienen varios planos de realidad, actores e intereses”, lo que convierte este conflicto en una red difícil de interpretar.

Aunque la Guerra Civil en España es algo del pasado, la mala gestión de este enfrentamiento interno ha llevado a que vencedores y vencidos se sientan decepcionados, como ha explicado, siendo España “un ejemplo de comunidad rota”, que ha conllevado la destrucción de parte física y moral del país o la región, un enquistamiento de conflictos y entre ellos “la reconstrucción de Estado”, así como valores de pluralidad política, cultural, entre otros.

En su obra, Rodrigo repasa la intrahistoria que forma parte de un conjunto amplio y complejo de Guerra Civil, en la que se une el trabajo de investigación de una de las figuras más representativas de este género junto al coautor David Alegre, en la que ambos han sido capaces de engranar la problemática de estos conflictos de manera comparativa.

El reto de esta obra ha sido el exponer, entender y explicar, que no justificar, la cadena de hechos que llevan a la ruptura de las comunidades humanas, a la violencia entre personas en un trabajo empático y muy exigente de análisis, como ha detallado el escritor. Como ha señalado, “esta obra es solo un esbozo de un mapa global” ya que como ha recordado también se dedica espacio al tratamiento de guerras civiles más allá del territorio nacional, especialmente en América Latina.

LA GUERRA CIVIL COMO VÓRTICE DE UN HURACÁN DE VIOLENCIA

La guerra civil “fue la forma más extrema, cruel y generalizada de violencia durante buena parte del siglo XX”, ha recalcado Javier Rodrigo, y es que se trata de “el vórtice de un huracán arrasó países, partió naciones y aniquiló comunidades en Europa, Asia, África y América”.

En este sentido, en el libro, Rodrigo y el coautor David Alegre abordan la guerra civil dentro de una era de grandes conflictos internacionales a mediados del siglo pasado, como herramienta recurrente en todos los rincones del mundo. Con más de 20 millones de víctimas y 65 millones de refugiados desde 1945, “una representación del terror contemporáneo”, ha señalado.

Las comunidades rotas de los siglos XX y XXI con un estudio de casos como el de Rusia, Finlandia, Irlanda, Italia, China, Yugoslavia, Grecia, Corea, Indochina, Guatemala, Congo, Ruanda, Afganistán o Chechenia, entre otros, como la guerra civil española de manera más profunda, son el hilo conductor de estas 736 páginas de historia.